Razones por las que podrías sufrir de parálisis facial

La parálisis facial, comúnmente conocida como la parálisis de Bell, es una afectación que de acuerdo con los datos del Gobierno de México, suele ser relativamente común entre la población y que no necesariamente tiene secuelas permanentes, aunque plantean que un 30 % de los casos nacionales resultan en una afectación tan severa que requieren de cirugía.

Pero antes de alarmarse por la cifra, es necesario responder algunas preguntas básicas sobre este padecimiento:

¿Qué es la parálisis de Bell?

Acuñada por Sir Charles Bell, un cirujano de Escocia que en el siglo XIX descubrió la relación entre la parálisis y los accidentes cerebrovasculares, además de que afecta a un nervio facial. Entonces, la parálisis suele ser temporal y es resultado de la interrupción de la función de alguno de los nervios faciales que se encuentran debajo de nuestros oídos, éstos controlan nuestros músculos por lo que nos permiten hacer cualquier expresión facial, como sonreír.

Esta afectación entonces provoca que la mitad de la cara —en ocasiones las dos— quede inmóvil casi por completo o no podamos controlar a voluntad los gestos.

 

Entonces, ¿qué lo provoca?

Compresiones o daños al nervio

En general, éste es el motivo más común detrás de la parálisis de Bell. Cuando el nervio se inflama o queda comprimido, entonces no puede funcionar con regularidad. Ahora bien, aquello que provoca la compresión o el daño (también denominado trauma), en ocasiones es totalmente desconocido.

Infecciones virales

De acuerdo con los datos publicados en Gobierno, el 80 % de los casos suelen ser resultado de una infección de herpes tipo I —es decir, el mismo tipo de herpes que causa fuegos labiales—. Esta infección provoca que el nervio se inflame y por lo tanto que el rostro se paralice.

 

Traumas importantes en el área cerebral

Esto indica que ciertas heridas en el rostro, hasta fracturas en el cráneo, o cirugías faciales o craneales pueden provocar algún daño en el nervio facial. Por otro lado los accidentes cerebrovasculares pueden ser el origen de la parálisis; estos ocurren cuando el flujo de sangre al cerebro se detiene provocando la muerte de células en nuestro órgano vital y por lo tanto su deterioro.

Alguna enfermedad congénita

Como puede serlo el Síndrome de Moebius, de Carey Finneman o de Goldenhar, que son enfermedades neurológicas que se presentan desde el nacimiento.

 

El crecimiento de un tumor

La razón lo explica por sí misma, en ocasiones el crecimiento de un tumor en la zona cercana a los nervios faciales provocan la compresión y por lo tanto la gradual pérdida de la movilidad, así como otros síntomas típicos de los tumores como dolores de cabeza hasta convulsiones.

¿Cuál es el tratamiento?

Dependiendo de sus causas el tratamiento puede cambiar, sin embargo, lo primordial es atender la afectación al nervio facial, para lo que suele recetarse medicamento ya sea para desinflamarlo o en el caso de las infecciones virales, con algunos antivirales específicos.

Además del medicamento también es útil la fisioterapia que estimule el nervio para que las funciones de éste regresen a la normalidad y se relaje. Por último, existe un procedimiento quirúrgico que suele ser reservado para los casos más extremos de parálisis llamada cirugía de descompresión para la parálisis de Bell.

 

Fuente: CULTURA COLECTIVA

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